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[guysherwood@home.com] 29 de Junio de 2001
La inmunología es la rama de la ciencia biomédica
que estudia la respuesta del cuerpo y su protección contra
agentes medioambientales que son extraños al organismo;
también estudia el reconocimiento por parte del cuerpo de
las células propias de las que no lo son. La inmunología
abarca el estudio de las funciones del sistema inmunológico,
inmunización, trasplantes de órganos, bancos de sangre
e inmunopatología (enfermedades del sistema inmunológico).
Una molécula extraña (por ejemplo, el polen) o molécula(s)
en la superficie de un agente infeccioso (por ejemplo, bacterias
o virus) que provoca una respuesta inmune, se denomina inmunogen
o antígeno.
Los anticuerpos son una de las soluciones más eficaces
de la naturaleza al problema de antígenos o "cuerpos
extraños". La inmunidad adquirida (relativamente reciente
en términos evolutivos - sólo está presente
en los vertebrados) comienza, como el nombre implica, por el contacto
inicial con un agente extraño (inmunización). El
contacto inicial desencadena una serie de reacciones que provocan
la activación de ciertas células (los linfocitos)
y la producción de proteínas específicas contra
el agente extraño (anticuerpos). Los anticuerpos se fijan
a los antígenos y empiezan la respuesta inmunitaria que
finalmente conduce a la neutralización del agente extraño.
Los linfocitos B proliferan en respuesta a un antígeno
específico y se diferencian en anticuerpos no proliferativos
que secretan plasmocitos. La Macroglobulinemia de Waldenström
es un desorden en la proliferación de células provenientes
de la familia de las células B (células linfoplasmocitoides).
A menudo las proteínas anticuerpos se denominan inmunoglobulinas
(Ig). Todas las moléculas de inmunoglobulinas tienen muchas
características estructurales comunes. Los anticuerpos se
componen de "cadenas" de proteínas unidas mediante
enlaces químicos. Existen cadenas "pesadas" y
cadenas "ligeras." Vamos a evitar la complejidad de una
descripción detallada de estas cadenas; es suficiente decir
que hay cinco clases diferentes de cadenas pesadas denominadas:
G, M, A, E, y D. Basándonos en las diferencias de sus cadenas
pesadas, las moléculas de inmunoglobulinas se dividen principalmente
en cinco tipos: IgG, IgM, IgA, IgE, e IgD.
La IgG es la inmunoglobulina predominante de los fluidos internos
del cuerpo, como son la sangre, líquido cefalorraquídeo
y liquido peritoneal (líquido presente en la cavidad abdominal).
La IgG es la única clase de inmunoglobulinas que atraviesa
la placenta, transmitiendo la inmunidad de la madre al feto. La
IgG constituye el 80% de las inmunoglobulinas totales. Es la inmunoglobulina
más pequeña, con un peso molecular de 150 000 Daltons.
Así puede pasar fácilmente del sistema circulatorio
del cuerpo a los tejidos. El Rituxan se clasifica como una IgG.
La plasmaféresis no puede extraer todo el Rituxan ya que
como en el caso de la IgG, parte se ha infiltrado en los tejidos;
la plasmaféresis teóricamrnte sólo pueden
eliminar la parte de la IgG que está presente en la sangre.
La síntesis de IgG se controla principalmente por el estímulo
de los antígenos. En el caso de animales axénicos
(sin microbios), con niveles de IgG muy bajos, el nivel de IgG
se eleva en cuanto se les traslada a un ambiente normal.
La IgM a menudo se denomina macroglobulina (de ahí el nombre,
Macroglobulinemia de Waldenström) debido a su tamaño.
Es la inmunoglobulina más grande: 900 000 Daltons. Debido
a su tamaño, puede dificultar la circulación sanguínea.
Sin embargo, la plasmaféresis (PP) puede eliminarla de forma
rápida. La IgM representa el 6% del total de las inmunoglobulinas
en los individuos normales. La IgM es un anticuerpo muy poderoso
en la lucha contra los invasores exteriores. Un nivel elevado de
IgM en individuos normales, generalmente indica una infección
o exposición a un antígeno reciente. Los niveles
altos de IgM en el plasma sanguíneo, como en el Waldenström,
puede provocar un aumento en la viscosidad del suero sanguíneo,
lo que implica que la circulación de la sangre sea más
lenta, etc...
La IgA pesa 160 000 Daltons. Representa el 13% de las inmunoglobulinas.
La IgA está principalmente implicada en la defensa de las
superficies externas del cuerpo expuestas al ataque de micro-organismos.
Se encuentra selectivamente en las secreciones de la saliva, lágrimas,
fluidos nasales, sudor, tractos genito-urinarios y gastrointestinales,
secreciones de los pulmones, etc…
La IgE es el anticuerpo "miserable" responsable de la
mayoría de las reacciones alérgicas (por ejemplo,
la fiebre del heno). Sólo representa el 0.002 % de las inmunoglobulinas
pero es un anticuerpo muy reactivo y eficaz. El peso de la IgE
es 200 000 Daltons.
La IgD es una inmunoglobulina rara que
no se ha llegado a comprender completamente. Está presente en cantidades pequeñas,
0-1% de las inmunoglobulinas, y tiene un peso de 185 000 Daltons.
No es secretada por los plasmocitos, y no tiene ninguna función
conocida en el plasma sanguíneo. Se conoce por ser el mayor
componente de la superficie de muchas células B. Su presencia
sobre los B células sirve como marcador de diferenciación,
y puede servir para controlar la activación y supresión
de linfocitos.
Las IgG, IgM, IgA, IgE, e IgD pueden subdividirse
también
en subclases. Pueden diferir entre sí en aquella porción
de la molécula que enlaza específicamente al antígeno
respectivo. Se puede tener una IgG que sólo enlaza a una
bacteria específica y otras IgG que enlacen con otros tipos
de bacterias o antígenos. Esto se puede aplicar al resto
de las inmunoglobulinas, IgM, IgA, IgE…
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